Programar los menús con suficiente antelación, realizando a continuación una detallada lista de la compra. Si no disponemos de una despensa crear un fondo con alimentos de larga duración como legumbres secas, pasta y arroz, pero también, botes de conservas o leche en polvo… pero sin caer nunca en el acaparamiento.
Acudir al centro evitando horas punta e intentando mantener una distancia de seguridad de al menos un metro con los demás clientes. Desde luego no acudir si tenemos algún síntoma que nos haga sospechar de que estamos contagiados. Llevar nuestras propias bolsas de la compra evitando utilizar carritos y cestas del supermercado. No tocar los…
No hablar encima de los alimentos (¡y por supuesto toser o estornudar!), éstos no los reproducen, pero podrían convertirse en soporte material del virus. Hacer la compra habitual incluyendo productos frescos. Los congelados tanto, industriales como realizados en casa en condiciones de higiene, son una excelente opción en estos casos. Pagar con tarjeta mejor que…
Limpiar la vajilla y el menaje de cocina, preferentemente en lavavajillas, a máxima temperatura.. Una vez finalizado el cocinado hacer una limpieza general de la cocina y el suelo y ventilar todo el ambiente.
Cambiar y lavar frecuentemente los trapos de cocina y el material textil en cada sesión de cocinado y a máxima temperatura. Dejar los estropajos y bayetas en remojo con un 10% de lejía durante cinco minutos.
Cocinar los alimentos a temperatura elevada por encima de 70º y mantenerlos protegidos para evitar recontaminaciones. Si los alimentos no vamos a consumirlos de inmediato, refrigerarlos o mantenerlos calientes por encima de 65º. Consumirlos lo antes posible.